Ya que se acerca la semana santa hoy vamos a hacer torrijas. Un postre tradicional pensado para aprovechar los restos de pan, barato y muy rico.

La base de la cosa es bien sencillita, pan empapado en líquido endulzado (leche, vino, almíbar, vino, cerveza… o como aquí una bebida vegetal) rebozado en huevo y frito.

Para freír, no tengáis miedo de utilizar una cantidad grandecita de aceite, que las torrijas puedan flotar libremente, eso mantendrá la temperatura del aceite alta, la torrija sellará más deprisa y no absorberá demasiado aceite. En el tipo de aceite ya no me meto, eso va en gustos.

En esta receta he utilizado una bebida de arroz y la he aromatizado con canela y ralladuras de cítricos. No le he puesto mucha panela porque la bebida de arroz ya tiene un sabor natural algo dulce y porque las torrijas ya van rebozadas con panela y canela. Y ya sabéis que yo no soy fan de los sabores muy dulces. Pero le podéis poner un poco más de azúcar si a vosotros no os parece suficiente.

Que sí, que los expertos de la cosa os dirán que las buenas torrijas se hacen con pan especial para torrijas (un pan brioché). Cosas del tamaño del alveolo de la miga y eso, pero la verdad es que a mí me gustan más con pan normal, además lo del pan para torrijas es un invento relativamente reciente. Las torrijas, como el pain perdu francés (parecido pero no es lo mismo, también muy rico), se inventaron para aprovechar restos de pan, de cualquier pan.

Lo suyo es que el pan esté un poco reposado, es decir algo seco, para que al sumergirlo aguante bien y no se deshaga.

Esta vez he usado un pan sin gluten oscuro, de semillas y cereales, y me ha gustado mucho el resultado, pero por supuesto podéis usar un pan blanco si lo preferís. Usar panes diferentes cambia el sabor y la textura de las torrijas, y a mí me gusta experimentar… creo que las próximas serán de pan de centeno con cerveza.

Raciones: 10 torrijas.

Tiempo de preparación: 30 minutos

 

Ingredientes:

  • Un paquete de pan de molde sin gluten abierto desde al menos el día anterior. Yo he usado el vital del mastro panettiere de schär.
  • Medio litro de bebida de arroz.
  • Una cucharada de panela.
  • Una rama de canela.
  • La ralladura de un limón.
  • La ralladura de una naranja.
  • Dos huevos.
  • Aceite abundante para freir.

Para terminar:

  • Dos cucharadas de panela.
  • Una cucharadita de canela en polvo.

 

Preparación:

Poner en un cazo la bebida de arroz, la panela, la canela en rama y la ralladura de limón y naranja.

Calentar dos minutos a fuego suave (no hace falta que hierva).

Tapar y dejar enfriar.

Cuando el líquido haya templado, sumergir las rebanadas de pan y dejar unos minutos para que empape bien.

si presionáis ligeramente la miga tiene que estar blandita, si no os quedará el centro seco.

Sobre un plato hondo colocar un cuenco más pequeño al revés. Colocar las rebanadas de pan a escurrir mientras se calienta el aceite.

Poner el aceite a calentar en una sartén, mejor si es algo profunda.

Batir los huevos en un plato hondo.

Cuando el aceite esté bien caliente pasar una torrija por el huevo batido y freir. Unos 10 segundos por cada cara es suficiente.

Colocar en una fuente con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

Repetir con el resto de las torrijas.

               

Si queréis podéis rebozar las torrijas en panela con canela en polvo cuando aún están calientes.

También podéis hacer un almíbar para bañarlas (pero sin rebozarlas en panela entonces).

 

Para servir:

Se pueden comer directamente, templadas, o dejarlas en la nevera y comerlas frías.

Solas, con helado… a mi me gustan mucho con naranja.