Los virus van y vienen y sí, te ha tocado. Pero no te preocupes, sabiendo a qué acudir, en pocos días estarás de nuevo en tu sitio. Desde hace siglos la fitoterapia ha sido un gran aliado a la hora de combatir los principales síntomas de los resfriados, desde la tos hasta la congestión nasal. Así, el tomillo, el eucalipto, las yemas de abeto o el llantén son solo algunos de ellos.