Parece ser que en la repostería anglosajona es bastante habitual utilizar calabacines. También utilizan zanahorias y calabaza pero eso nos suena bastante más. Y siempre me había intrigado, hay un montón de recetas de muffins y bizcochos por ahí con calabacín. Pero como yo no soy lo que se dice un as en repostería la verdad es que las miraba mucho pero al final no me atrevía. A mí lo de las medidas precisas y trabajar masas me da un poco de respeto en general.

Pero a mis hijas les chiflan las magdalenas, y a mí la repostería industrial no me pone nada. Así que al final decidí ponerme a ello. Y mezclando un par o tres de recetas (ya he dicho que lo de las medidas precisas no es lo mío… y seguir recetas al pie de la letra tampoco) he acabado con una receta de muffins/magdalenas que funciona muy bien y que se comen encantadas.

Es muy fácil de hacer, rápida y a prueba de cocineros caóticos como yo. Siempre salen bien aunque no utilicéis una balanza de precisión, de hecho aunque no utilicéis balanza en absoluto. No suben demasiado pero tienen una textura ligera y esponjosa, algo más aireada que la de las magdalenas normales.

El calabacín no se nota en absoluto, ayuda a obtener una masa tierna y esponjosa sin necesidad de batir un montón la masa ni reposarla ni nada. Yo no lo pelo, me gusta que queden motitas verdes, pero si queréis que disimule más, lo peláis y ni se ve. Además me permite colarles a mis hijas una verdura que no les entusiasma, lo cual es siempre de agradecer.

Yo les pongo poco azúcar porque no me gustan los sabores demasiado dulces (y porque es más sano y es una buena idea reducir el consumo de azúcar en general) pero si os parecen poco dulces la masa admite más azúcar. Además las pasas añaden dulzor.


Raciones: 6 magdalenas.

Tiempo de preparación: 20 minutos

 

Ingredientes:

  • ¼ de calabacín.
  • ¼ de manzana dulce (Golden por ejemplo).
  • 75 g de harina integral de espelta (2/3 de taza si tenéis tazas medidoras).
  • Un huevo.
  • Dos cucharadas de panela.
  • Una cucharada de pasas o de arándanos secos.
  • Dos cucharadas de bebida de arroz.
  • Una cucharada de aceite de oliva suave o de girasol.
  • Media cucharadita de levadura química o de bicarbonato.

 

Preparación:

Precalentar el horno a 220 ºC calor arriba y abajo.

Pelar la manzana.

Rallar el calabacín y la manzana con el rallador fino.

Añadir el huevo, el aceite, y la bebida de arroz. Batir hasta que esté todo bien mezclado.

Añadir la panela, la harina y el bicarbonato. Mezclar hasta que quede una masa sin grumos.

Engrasar los moldes de magdalenas o poner capsulas de papel.

Llenar tres cuartas partes de los moldes con la masa.

          

Meter en el horno, bajar la temperatura a 200 ºC.

Hornear de 10 a 15 minutos (depende del tamaño de las magdalenas). Están cocinadas cuando al pichar una con un palito, éste sale limpio.

Dejar enfriar un poco antes de desmoldar.

 

Para servir:

Conservad las que no os vayáis a comer enseguida en un recipiente metálico cerrado.

              

Se pueden glasear si os apetece.

Con esta receta básica podéis variar los sabores para hacer muffins de lo que queráis. Con naranja y canela, de limón, de chocolate, fresa…