El ajoblanco es una crema fría de almendras que comparte orígenes con el gazpacho y el salmorejo. Es menos conocida y quizás está menos de moda pero también está buenísima, es fresquita, muy hidratante y nutritiva.

A muchas personas no les gusta demasiado porque suele tener una textura ligeramente arenosa, pero eso tiene arreglo. Para que el ajoblanco quede cremoso y no tengáis la sensación de estar comiendo arenilla hay que triturar muy bien las almendras hasta que se liberen los aceites y se obtenga una crema lisa (de hecho se vende mantequilla de almendras como la de cacahuete) se tarda un ratito pero el resultado merece la pena.

Pero si sois más impacientes y no os convence lo de estar dándole a la batidora un buen rato, al final de la receta os doy una versión para vagos que se hace en un minuto cronometrado y que también es muy resultona.

Las almendras son un alimento muy interesante son ricas en vitaminas del grupo B, en vitamina E y en minerales como calcio, potasio, hierro y magnesio. También son ricas en grasas saludables y fibra.


Raciones: 6

Tiempo de preparación:  15 minutos.

 

Ingredientes:

  • 150 g de almendras peladas y crudas.
  • 100 g de miga de pan. Mejor si es del día anterior.
  • 50 ml de aceite de oliva virgen extra.
  • Dos dientes de ajo.
  • Sal al gusto.
  • Un chorro de vinagre.
  • Un litro de agua fría.

 

Preparación:

Poner la miga de pan a remojo con un poco de agua fría y un chorro de vinagre. No hace falta que la miga salga nadando, con que empape bien vale.

Colocar las almendras en el vaso de la batidora o robot de cocina con una pizca de sal.

Triturar hasta obtener harina de almendras.

Añadir el ajo pelado y sin germen para que no repita.

Triturar hasta que el aceite de las almendras se libere y se haga una pasta, se tardan unos 5 a 10 minutos dependiendo de la potencia de la batidora.  Se puede ir añadiendo el aceite mientras se tritura.

Añadir el pan (y el aceite si aún no lo habéis hecho), no hace falta escurrirlo. Triturar hasta que el pan se incorpore bien.

Añadir el agua sin dejar de batir.

Probar, rectificar de sal y de vinagre si es necesario.

Enfriar antes de servir.

 

Para servir:

Se pueden añadir uvas, bolitas de melón, jamón ibérico o higos.

 

Versión para vagos (nivel masters del universo, se tarda un minuto más o menos) para una persona:

Llenar un vaso de hielos, completar con agua.

Poner en el vaso de la batidora junto con dos cucharadas colmadas de mantequilla de almendras (sin azúcar añadido), medio diente de ajo, una cucharadita de aceite otra de vinagre, una pizca de sal y un puñadito de miga de pan fresco.

Triturar durante 30 segundos (en thermomix velocidad 10).

No queda tan cremosa como la versión larga porque no emulsiona igual de bien. Pero el resultado es bastante sorprendente y para una cena rápida y saludable hace el apaño perfectamente.